miércoles, 7 de agosto de 2013

El final del verano

Mi abuelo solía decir que el final del verano llegaba con la primera lluvia.

No se refería a las tormentas de verano, obviamente, sino a lluvia-lluvia. A veces es difícil distinguirlas, pero, para personas que tienen este tipo de sensibilidad, la diferencia es clara, aunque su apariencia pase casi desapercibida.

Yo he heredado esa capacidad de percibir los cambios de estación. Aunque para mi no es la lluvia el único indicio, pese a que sí suele estar presente.

Los cambios de estación son muy sutiles y aparecen de la noche a la mañana, todos juntos, aunque no queramos verlos.
La luz es diferente, el aire cambia, y hasta los ruidos habituales del entorno son distintos. Y entonces llueve. Más o menos, pero llueve. Y aparece el cambio.

Sé que por fechas no corresponde, pero el final del verano llegó hace 3 días.
No os preocupéis, vamos a tener un largo, cálido, y bonito otoño.

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