lunes, 19 de agosto de 2013

Series ligeritas para verano

Tengo que preparar la maleta.
Me voy unos días de vacaciones, no sé si a desconectar, o a reconectar; en cualquier caso, irme, me voy
; y aún tengo los montoncitos de cosas que me quiero llevar estratégicamente repartidos por diferentes lugares de la casa en espera de ser debidamente ordenados y guardados en forma de equipaje.

Me encanta viajar, pero me da pereza ponerme a preparar las maletas. Aunque reconozco que, una vez me pongo, no me pilla ni un F1.

El caso es que, con la excusa del viaje, llevo todo el día moneando, sin hacer nada de interés (bueno, sí, pintarme las uñas, que es algo más peliagudo de lo que parece); y ahora, con la que está cayendo, que están las chicharras a punto de fundirse, no me apetece ponerme a mover bultos, así que me voy a marcar un post en el que os voy a proponer 3 series que he descubierto este verano y que me parecen una opción ligerita y divertida, con algo de trasfondo si se le quiere buscar.

Las tres tienen en común una gran dosis de ternura, humanidad, y risas.

Paraíso (Bunheads):
Michelle es una corista de Las Vegas muy quemada con su actual situación, que sigue buscando una oportunidad que, en el fondo, sabe que no llegará.

De la noche a la mañana, se encuentra casada con un hombre que la venera, y viviendo en un pueblecito costero junto a una pintoresca suegra, bailarina de profesión y de apariencia áspera, pero con un coraje y unos principios muy sólidos.

Es una serie "de chicas". Tiene el encanto de Las Chicas Gilmore, y tanto el ritmo como los perfiles de los personajes, algunas transiciones entre escenas, y la forma de proponernos los temas nos recuerda mucho a esta primera serie; quizá porque la producción la lleva el mismo productor y porque hay incluso algún personaje encarnado por alguien que vuela de una serie a otra...y hasta aquí puedo leer.
Es más, los perfiles y aspecto físico de algunos de los personajes, y algunos cameos, nos llevan directamente a esa serie.

Cada personaje tiene su punto tierno y su punto caotico, y a veces se mezclan con gran maestría.

Pese a ser una comedia, y ser una serie que entra sola, tiene un trasfondo muy humano.
Transmite pasión por una profesión tan esclava y poco agradecida, y a la vez tan bonita, como la danza; la exigencia, dedicación y fuerza interior que poseen quienes se dedican a ella; la solidaridad entre mujeres; el amor y el sexo y cómo se afronta a diferentes edades; las carencias afectivas, la amistad, las dudas adolescentes, el respeto, la diversión; y, sobre todo, una buena ración de caos de la que nos hace conscientes la velocidad con la que habla Michelle (que yo creo que es un guiño Ginger Rogers, de la que también se decía que hablaba casi tan rápido como clackeaba, y a las chicas Gilmore, que también llevaban prisa)

Cada capítulo dura unos 40 minutos, y se te hace hasta corto.

¡Vaya vecinos! (The Neighbours)
Imagina un residencial poblado completamente por familias aparentemente normales...que se visten igual y tienen nombre de deportistas conocidos. Sí, ya no son tan normales.

Imagina que esos vecinos no son terrícolas aunque su apariencia diga lo contrario...hasta que peguen una palmada y te pongan la cocina prigada de verde.

Imagina ahora que una de esas familias vuelve a su planeta y llega una familia terrícola de clase acomodada americana al residencial a ocupar la casa que ha quedado libre.

Imagina que se conocen...del todo.

Es una serie divertidísima, absurda, predecible en muchos momentos e inesperada en otros, pero no por ello menos válida.
Son 20 minutos por capítulo en los que te tienes que reir aunque no quieras.

La clave está en la absoluta literalidad con la que los extraterrestres interpretan todo y el poco conocimiento real de las costumbres humanas que tienen, y el cómo se da un choque brutal con esa realidad cuando llegan los Weaver al residencial y los alienígenas comienzan a interesarse por su conducta y a intentar integrarse en ámbitos menos seguros para ellos como un colegio, la asociación de padres y madres de alumnos, el centro comercial,...

Tiene momentos muy entrañables, y el intercambio de apoyo entre humanos y no humanos nos hace darnos cuenta de que, al final, vengas de donde vengas, lo importante es sentirse aceptado, querido, y respetado tal como eres, y que las dinámicas familiares son bastante similares independientemente del planeta del que vengas.

Puedo prometer y prometo que no me esperaba nada de esta serie y que ahora me tiene totalmente enganchada.

The New Normal:
Con esta serie ni se molestaron en traducir el título.

Es también una propuesta en formato de capítulos de 20 minutos de duración que sólo tiene una temporada. Una pena, porque también se le podría haber sacado más partido.

Es difícil sintetizarla, pero, resumiendo, Goldie, acompañada por su hija, abandona a su marido infiel y acaba siendo la madre de alquiler de una pareja homosexual compuesta por David y Brian, que desean convertirse en padres.

Goldie es la típica buenaza insegura que fue madre adolescente y que ha vivido siempre sometida, primero por su abuela -ya que su madre también la abandonó-, y luego por un marido inmaduro con la edad mental de 12 años.

Shania es una niña muy extraña, pero muy inteligente que me recuerda mucho a la protagonista de Miss Lilttle Sunshine, y que muchas veces actua incluso como guía de su propia madre.

Jane es la iracunda abuela, homófoba, xenófoba, racista, y ultra conservadora que, curiosamente se hace super amiga de Rocky, la ayudante de Brian, una mujer negra que podría competir en envergadura con Shaquille O'Neal, y con Rupaul en ademanes y estilo. Ambas son muy protectoras con sus seres queridos y todo lo que tienen de genio, lo tienen de nobles, son como un bollito recién horneado con carcasa de acero.

Brian y David se complementan muy bien, pese a ser muy diferentes entre sí.
Brian está acostumbrado a la vida hollywoodiense. Es todo glamour, postureo, histrionismo, y moda.
David es más tranquilo, es médico, y tiene gustos que, normalmente, no identiuficamos con un hombre gay, como el que le guste ver el fútbol con sus amigotes en el bar.

Y todo esto, mezclado, a un ritmo trepidante, chocando unos con otros, y ayudándose al final.

Según pasan los capítulos, van apareciendo nuevos personajes y situaciones que nos dejan ver mucho más de cada uno de ellos y darnos cuenta de que no todo es blanco o negro, y de que lo habitual no tiene por qué ser lo normal, ni lo más aceptable.

Es ligerita, pero toca temas importantes, sobre todo en relación a los problemas de las familias homosexuales aún hoy en día, pero no es una serie "protesta". Yo, al menos, no la veo así.

Ya tenéis tarea y entretenimiento para unos días.
Espero que os gusten. Ya me contaréis a la vuelta.

6 comentarios:

  1. No he visto ninguna de las tres así que tomo nota. Por culpa de una queridísima amiga me enganché a Lie to me y todavía no he terminado, la tengo pendiente para la vuelta ;)

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    1. Quién sería la mala pécora, jajajaj!
      Pues ya sabes, otras tres, y otra más que cualquier día os propongo ;)

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  2. Disfruta de las vacaciones, niña.
    Yo estoy enganchada a "marble hornets"

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    1. Gracias, guapa!
      Ya estoy de vuelta.
      No conozco esa serie, la buscaré!
      Besotes!

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  3. Pues mira, no he visto ninguna de las 3, así que tendré que buscarlas para echarles un ojo. De The New Normal he escuchado buenas críticas y Las Chicas Gilmore es una de mis preferidas para pasar el rato sin comerse mucho el coco, así que me apunto también la primera. Ya te contaré!
    Besos

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    1. Si te gustan Las Chicas Gilmore, Bunheads te gustará.
      Ya me dirás, de todas formas.
      Besos!

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