viernes, 16 de agosto de 2013

Sobre los seguidores.

Quien abre una bitácora virtual y dice que no quiere que nadie le lea, miente como un bellaco.

Si no quieres que te lean, escribes en un cuaderno bonito, de tapa dura y con candado, cuya llave llevarás en un bolsillito que te has abierto bajo la piel cual marsupial, en una zona cuyo acceso esté lo suficientemente camuflado y oculto como para que nadie te lo encuentre, aunque te meta mano de forma exhaustiva; o, en caso de ser menos clásico, en un ordenador o aparato informático similar, con ciento cincuenta mil trampas mortales, bucles, pop ups de Hello Kitty -en serio, ¿nadie le ve un aire siniestro a esta gata?-, viruses varios y maldiciones sobre el repertorio que te cantará de madrugada la autora del Hit Parade "Dientes, Dientes".

Es más, si eres lo suficientemente neurótico, ni escribes. Directamente, lo memorizas y lo codificas por si alguien te pincha con pentotal sódico para sacarte el secreto de las galletas de avena y que le recites el Cantar del Mío Cid al revés.

Cuando abres un espacio, virtual o no, te preparas para las visitas. No es que te engalanes y saques la vajilla buena, pero sabes que esa posibilidad de que llegue gente cabe y, dependiendo del caso, es más o menos deseada.

No negaré que los comienzos son duros, porque estás tú sola hablando contigo misma, y, aunque eso te da una libertad pasmosa pensando que nadie te juzgará por lo que expongas; por otro lado echas de menos la tertulia que se genera a partir de los comentarios.

Este no es el primer blog que abro, ni mucho menos. Creo que voy por el quinto. Éste es el quinto.
Y tampoco es el único que está activo, tengo otro que cuenta con bastantes seguidores; y que, de momento, prefiero tener separado de éste. De ahí que no lo haya publicitado para conseguir ese público de arrastre que sé que vendría. Algunas personitas de ese público, como mínimo a cotillear (cotillear, mientras no se haga daño a nadie, está demostrado que es saludable) Otras porque realmente tienen un sano interés por lo que hago y se lo agradezco muchísimo.

¿Y por qué esta separación de bienes, este ocultismo? Tan fácil y complicado a un tiempo como que este blog aún no tengo muy claro con que intención lo he creado, más que el de ir contando lo que se me apetece en cada momento, sin plantearme frecuencias, temas, orientación,...nada. Al libre albedrío. A mi libre albedrío, mejor dicho.

Y como no tengo claro cómo lo quiero gestionar aún, tampoco tengo claro quién quiero que entre, así que dejo que las cosas vayan fluyendo por sí mismas. Cosa bastante absurda, por otra parte, porque, mientras nadie te lee, sí existe el control, pero el día que ya entra alguien, y ese alguien tiene un perfil al que pueden acceder otros álguienes -si no existe el palabro me lo invento-, que resulta que les da por mirar qué lee, y van y entran....adiós control.

Lo que sí que tengo claro es que me gustaría que quien decida seguir este blog lo haga porque éste le aporte algo, aunque sólo sea entretenimiento, que no lo haga por compromiso, y que sea respetuoso con las ideas aquí vertidas, las comparta o no.

Ojo, que no estoy diciendo que no quiero aquí a mis seguidor@s del otro blog, ¡de eso nada! Para mi cada una de esas personitas se merece mi respeto y mi cariño por acompañarme cada día y darme su apoyo, y se lo agradezco infinito; sino que no sé cómo resultaría la mezcla, que aún estoy haciendo pruebas, y que prefiero ir abriendo el grifo poco a poco.

Quién sabe si dentro de nada cambio de opinión y lo digo abiertamente, se abren las compuertas, y que viva el trasvase del Ebro. De momento, voy filtrando la información con cuentagotas  y a personas muy concretas. A., Sergius, Shu, y Di han sido los primeros contactados. En ese orden, además. Y sigue el goteo informativo de forma paulatina.

Quizá también echaba de menos esta parte. El comienzo, la tentativa, la libertad de movimiento, el comprobar si alguien ha tropezado con tu blog de forma accidental, y el sonreir al ver que alguien aparece en el cuadro de seguidores. Gracias, Gordi, por animarte a ser la primera. Romper el hielo no es algo que se anime todo el mundo a hacer.

También quiero ir descubriendo otros blogs, ir conociendo otros lugares, e irme relacionando, pero no tengo prisa. Lo más bonito de los viajes es poder observar el paisaje, aunque tardes algo más en alcanzar tu meta.

Bienvenidos a los que vayáis llegando. Y gracias.

7 comentarios:

  1. Bienvenida, de nuevo, B., ya son muchos años de la mano :)

    Cuando abrí mi blog y tenía pánico escénico a que me leyera gente conocida otra blogger me dijo: "Nena, todos los bloggers tenemos algo de exhibicionistas"... y si, la verdad es que si... da morbillo saber que te leen, que puedes gustar o no, que pueden comentar o no... pero, sobre todo, es tu satisfacción personal por un trabajo, bajo tu punto de vista, bien hecho

    Sólo me queda una pequeña duda... ¿te puedo enlazar en mi blog?

    Besotes muy gordotes y mucha suerte con este nuevo proyecto

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    1. Muchísimas gracias por acompañarme de nuevo en este camino, Dina, lo valoro mucho y lo sabes :)

      Para mi sería un honor y un privilegio que me enlaces. Ambas sabemos que la tontería de ir a escondidillas se me pasará pronto, así que, por mi, encantada de aparecer entre tus rutas favoritas.

      Un abrazote!!
      Y gracias!

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    2. Por cierto, el Take A Breath lo puedes eliminar. Borré el blog hace tiempo, pero alguien se ha adueñado de la dirección (falta de imaginación que tienen algunos...)
      Muak!

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  2. Guay, te enlazo
    Me gusta guardar los enlaces por si retomais... pero sabiendo que ya no existe lo elimino

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  3. Comprendo perfectamente tu forma de proceder al abrir el blog. Está claro que todos tenemos varias facetas (no solo 2, ni 3, ni 4, sino muchas) que nada tienen que ver unas con otras y algunas veces apetece mantenerlas separadas. Esa dualidad es buena y hasta saludable!! Yo por supuesto, te agradezco que me des el privilegio de acompañarte también en este proyecto y me quedo, no por que seas tú (que también) sino porque me encanta lo que escribes y sé que me darás mucho con lo que reflexionar a lo largo de los posts.
    Muchos besos

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    1. Muchísimas gracias por acompañarme en esta aventura, amiga, y por tus palabras.
      Me alegro de que te quedes por mi, por supuesto, pero, sobre todo, porque lo que leas aquí te agrade lo suficiente como para quedarte independientemente de eso.
      Un abrazo!

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