martes, 3 de septiembre de 2013

Cambios

La mañana era tranquila, no parecía que fuera un día laborable. Quizá porque para ellas comenzaba la jornada un poco más tarde que para los demás.

Corría un aire suave, agradable, e incluso la luz era cálida para una matiné que sucedía a dos días de tormenta torrencial.

De espaldas al ventanal abierto, donde le gustaba sentarse, se encontraba agazapada sobre una taza de té caliente cuando su compañera entró por la puerta, pertrechada con un desayuno completo del que le llegaba el aroma a café recién hecho.

Volvió a inclinarse sobre su taza, entornó los ojos al mirar hacia afuera, e inspiró profundamente.
- "Huele a cambios" - dijo sin levantar la vista de la línea imaginaria del horizonte.

-"¿Pero buenos o malos?"- preguntó su acompañante.

Volvió a entrecerrar los ojos y arrugar la nariz. -"Cambios".

A veces podía ser muy críptica, pero de lo que no dudaba Mar era del olfato de su compañera. Habría que preparar las tablas de surf, porque llegarían las olas en cualquier momento.

Ya estaban llegando, de hecho.

4 comentarios:

  1. Hay que amoldarse, we water my friend, que diría un chino. Un chino que supiese inglés porsupuesto.

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  2. En ocasiones... se necesita un cambio

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    1. Se necesite o no se necesite, cuando llega, llega, y mejor tomárselo con filosofía.

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