miércoles, 23 de octubre de 2013

De ida y vuelta.

No podía decírselo.
No podía contarle sobre mi nueva realidad porque ni siquiera yo estaba segura de que fuera tal.

No me gustaba mentir, así que encubrí la historia que no quería revelar con otra verdad a medias que no le extrañaría tanto.

Manipulé el discurso lo suficiente como para que ella creyera que le hablaba de una historia antigua, de la sempiterna historia de ese hombre boomerang que volvía una y otra vez a mi vida en el momento más inesperado, y tapé con ella la nueva aparición en escena de aquella chica que acababa de conocer y que no sabía muy bien hacia dónde iba.

No sabía si realmente existía un interés por su parte, o qué tipo de interés había, pero que algo estaba en el aire, era evidente. Lo suficientemente evidente como para que me saltara mis propias normas.
Técnicamente, no había mentido, pero en la práctica, tampoco le había dicho toda la verdad.

Aunque también era cierto que él había vuelto y que aún quedaba tela por cortar.

6 comentarios:

  1. La cosa se pone cada vez más interesante....
    Besos

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  2. ¡Anda! ¿Y ahora qué? este trío me trae por la calle de la amargura...o mejor dicho, de la intrigura jajaja

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  3. Ah...! Quién sabe!!
    Poco a poco, mes amies!

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  4. estoy espesa?!?!?! me sientoo espesa?!?!?!... usease, no m'entero

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    Respuestas
    1. No sé, ¿de qué te quieres enterar? jajaj!
      Es el óxido, que nos tienes abandonaditos.

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