jueves, 10 de octubre de 2013

La entrevista

Esta mañana he tenido una "entrevista de trabajo", y la entrecomillo porque no ha sido tal, como me temía desde el principio.

Desde hace ya un tiempo, cuando te llaman para una entrevista laboral, lo que menos te puedes esperar es que te ofrezcan un trabajo de verdad: o el puesto que solicitabas está curiosamente cubierto y te ofrecen otro que nada tiene que ver, o te ofrecen el super chollo de tu vida para el que tienes que trabajar por el morro durante un mes y pagarte tú tus gastos, o, en el mejor de los casos, es para un puesto comercial de 3 meses, con 1 a prueba, sin ingreso fijo, y, por supuesto, dándote tú de alta en autónomos. Maaarvellous, que diría Saritísima.

El caso es que me llamaron hace un par de días con muchas prisas y quedamos para esta mañana.

Bien.

Voy, llego puntual, me recibe una señorita, me pide mis datos, espero 5 minutos y entro al despachito donde me atiende un chico joven bastante majete.

Según comenzamos a hablar, y casi nada más presentarme, me pregunta:
- ¿Conoces a Raquel?
- ¿Raquel?
- Sí, de Empresa Tal.
- Sí, claro, estuve trabajando con ella 2 años (como has podido ver en mi curriculum, que por eso me preguntas, no porque seas sobrino nieto de Rappel, querido)
- ¡Ah! Es que yo trabajaba en la gestoría, le llevaba este tema.
- ¡Vaya, qué curioso!
- Sí, ¿pero no conservarás contacto con ella, ¿no?
- Sí, claro que lo conservo (¿por qué no lo iba a hacer?¿por que tú no?), de hecho, tengo pendiente tomarme un café con ella la semana que viene.
- ¡Qué bueno! Pues, dale recuerdos de mi parte si te acuerdas.
- Claro, se los daré.

...

Vamos, que estaba loco por presentarse el muchacho. Me pareció divertido, por qué no.

El caso es que comienza la entrevista y, para no variar, al minuto y medio me doy cuenta de que no se ha leído más que las 2 líneas que le interesan de mi CV, cuando hay muchas más bastante más interesantes. Medio minuto después, descubrí el motivo.

Lo que me ofrecían era una capacitación, no ya un curso con título, sino una especie de cursillo privado sin ningún tipo de respaldo (sello, homologación, renombre docente,...) que debería llevar a cabo durante 4 meses (un día en semana, eso sí) por el módico precio de 960€, 720€ si los pagaba en mano de una sola vez; y la compensación era que ellos me facilitaban la posibilidad de unas prácticas, aunque no me aseguraban que fueran remuneradas porque eso dependía de la empresa.
Y, para apoyarlo, me decía que estaba todo muy difícil, que fíjate con la montaña de curriculums que tenía sobre la mesa habían podido colocar a 4 o 5 personas y que ya tenían un CV formado,...¿y tú pretendes que yo te sacuda la mosca alegremente cuando ya me estás indicando que de poco o nada sirve dicha capacitación a posteriori?

Mi querido nuevo amigo: tú no me estás ofreciendo un puesto de trabajo, tú me estás intentando vender un seudocurso y tomarme el pelo; y servidora, que de tonta tiene poco y de pelo tiene la melena de la reina del metal, no está dispuesta a pasar por el aro y regalarte ni un céntimo por una promesa vacía para un puesto que ni siquiera estoy segura de que me interese.

Así que, con todo mi arte, me levanté, le sonreí, y le solté la frase que tantas veces he escuchado y que tanta mala leche te da oír cuando terminas una entrevista de trabajo, porque sabes que la última parte es raro que se cumpla:
- Gracias por todo, ya te llamaré.

5 comentarios:

  1. Dí que sí, como una señora.
    Menudo morro y qué vergüenza que iniciativas así estén funcionando por como está el país, qué asco...

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  2. A eso se le llama intentar pescar en río revuelto. Lo peor de todo, es que habrá gente que pica el anzuelo...
    Besos.

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  3. Últimamente leo mucho este tipo de historias por los blogs y los muros de facebook. Cada día inventan algo más raro para aprovecharse de la necesidad del personal. Una mierda.

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  4. Vaya asco. Por desgracia también he tenido ese tipo de entrevistas, de las de comercial sin remuneración ni seguridad social... pero éstas se llevan la palma, chica.
    BEsos

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  5. Así son las cosas, y así se las hemos contado (a mi esto me suena de algo...)

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