martes, 22 de octubre de 2013

Reencuentro

Mis planes me fallaron.
No pude ir en la fecha y horario programados. Las circunstancias decidieron que se retrasara mi visita, pero los hados me fueron favorables.

Volví en el turno en que que la última vez no la encontré, pero, para mi sorpresa, allí estaba. Sólo ella. No estaba ninguna de sus compañeras. Ni la antigua, ni la nueva, ¿turnos rotativos, tal vez?  Quizá sólo fue una sustitución, pero sirvió para abrirme los ojos.

Colocaba producto en unas estanterías y me ofrecía su espalda.
No me vio. Aún no. Pero yo a ella sí, y sonreí con alivio.
Sigue aquí, así que debo cumplir mi plan, aunque aún no tengo ni idea de cuál es, pensé para mis adentros.

Di una vuelta, como ya era costumbre. Tenía nuevas compras que hacer. De hecho, si había acudido fuera de la cita que me había auto impuesto y en un horario en el que no esperaba encontrarla, era por eso.

No quise importunarla, así que no hice evidente mi presencia. Sin embargo, ella se giró y me vio. Fue uno de los cruces de miradas más extraños que habíamos tenido hasta la fecha.
No sé exactamente qué mirada emitieron mis ojos, quizá fuera lo más parecido a un animalillo asustado por los faros de un coche, pero los suyos me devolvieron sorpresa y duda. Quise decirle algo, pero la llamaron y se fue. Y yo me fui de allí también.

Seguía con la misma idea, que no sabía si era buena o no, pero aún sin vislumbrar cómo encauzar la situación. Algo se me ocurrirá, repetía como un mantra.

4 comentarios:

  1. Qué encuentro tan enigmático. Me gustaría saber que pasa después...
    Besos

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  2. Espero que pronto sepa (y sepamos!) cuál es ese plan, esa especie de misión, algo que parece casi predestinado...estoy intrigadísima!!

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  3. Ahí está, pensando, pensando...

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