lunes, 4 de noviembre de 2013

Sorpresa para tres

Fue toda una sorpresa encontrarse allí.
-"¡Cuánto tiempo!¿Qué haces aquí?¿Cómo estás?¡Qué sorpresón! No me esperaba para nada verte aquí!"
-"¡Hola!¿Sí, bueno, la verdad es que yo tampoco me esperaba estar aquí hoy, y mucho menos cruzarme contigo!¿Qué me cuentas?!"

Ambos se sonreían con los ojos, con el rostro, con las manos. La alegría era sincera y sentida por ambas partes.
Hacía mucho tiempo que no se veían, y mucho más que no hablaban.

Mientras estaban en medio de aquél pasillo improvisado del hall, no podían evitar el tocarse al hablar. El pelo, el brazo, las manos, ...Muchas risas y una conversación intrascendente que era observada de cerca por alguien que pronto interrumpiría la escena.

- "Hola"- dijo de forma un tanto seca, aunque cortés la mujer que acababa de unirse a este grupo de dos.
- "Hola!"- Respondió la otra ella.
- "Perdonad, nos están esperando, ¿os queda mucho?"
- "¡No, no!Ya nos vamos"- dijo él, -"¿Vendrás esta noche? Estarán todos, se han traído hasta el atrezzo del local, no te digo más!
- "¿En serio?¡No me lo pierdo!"- Respondió su sonriente amiga.
Las miradas de la tercera no invitada indicaron a Damián que era hora de moverse.
- "Nos vemos luego entonces".

Se despidieron los tres de forma cordial y, una vez se hubieron alejado de miradas curiosas, y sin saber muy bien cómo, la pareja inició una conversación que, poco a poco, se convirtió en una recriminación tras otra en toda regla.
- "¡Tienes que deshacerte de ella!"-
- "Me la he encontrado aquí, no te hagas líos."-
- "¡Me da igual!"-
- "¡¿Qué es lo que quieres?!¡He hecho todo lo que querías, te he dado todo lo que querías!: querías un nivel de vida y lo tienes, querías dos hijos y los tienes, querías la casa grande y la tienes, querías que nos mudáramos de nuevo a tu tierra y nos fuimos, y con todo lo que has querido lo he cumplido¡¿qué es lo que quieres ahora?!"- Dijo él, muy airado y con cierta desesperación.
- "Quiero que desaparezca".- Respondió ella muy tranquila -"¡¿No te das cuenta?!¡Esa chica está enamorada de ti!"
Él se acercó a su enfadadísima esposa, y con voz muy queda, y con su rostro muy cerca del de ella, respondió:
- "Es mutuo".

2 comentarios:

  1. Yo he vivido eso, hasta creo que con las mismas palabras. El final no, solo lo pensé pero no llegué a decirlo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Depende del grado de crueldad que ejerza cada uno.

      Eliminar