viernes, 28 de febrero de 2014

Blogs spammers

A los buenos días, hermosos y hermosas!

Hoy vengo yo con una cuestión que me intriga, me inquieta y me incomoda, a ver qué sacamos de esto.

Ressssssssulta que hay veces que,en mi escritorio, aparece, de repenete, muy de repenete, la publicación masiva de entradas de algún blog que ni siquiera recuerdo seguir y que, si seguía en tiempos (porque de esos sí me acuerdo del nombre) han sido okupados (con K) por alguien,porque ni los escribe la persona que era dueña del blog en el momento en que yo le dí al botón de seguimiento, ni van del tema del que trataban.

Seguramente, a alguno le habrá pasado. Son fáciles de reconocer porque:
1.- Aparecen los post en masa de forma súbita. En un día pueden marcarse 40 publicaciones en tu escritorio de golpe y porrazo.
2.- O no reconoces el nombre del blog ni su autor, o sí reconoces el del blog porque lo seguías, pero no al nuevo propietario. Generalmente, son nombres extranjeros los que firman como nuevo titular (americanos, africanos, indios, brasileños, etc)
3.- Los post tratan de temas que intentan venderte algo (generalmente relacionado con tecnología) o engancharte a alguna web porno mediante fotos subiditas de tono con titulares que no sabes si echarte a reír o a llorar.
4.- Si entras para desuscribirte, ¡no hay forma! No hay cuadro de seguimiento ni padre que lo fundó.
5.- Tan pronto como aparecen, se van. Se conoce que, si los denuncias, al poco tiempo suelen ser retirados.

¿Os ha pasado esto?¿Muya menudo?¿Os resulta molesto?¿Cómo os deshacéis de estos visitantes?

Hay un proverbio que dice que "no hay nada más molesto que la visita de un bárbaro". ¿Será el Spammer el nuevo bárbaro?

jueves, 27 de febrero de 2014

Gatiperros y ¿perrigatos?

No sé si a vosotros os ha pasado alguna vez el haber tratado con un animal de una especie que se comporta muchas veces como si perteneciera a otra, ya sea que conviva o no con algún espécimen de esa segunda categoría de ser vivo.

A mi sí. Y, como reza el título, se trata de gatos que se comportan como perros.

Tengo viviendo en casa una gata que me hace preguntarme si, al igual que hay personas que nacen en un cuerpo de hombre sintiéndose mujer, o en cuerpo de mujer sintiéndose hombre, si no habrá perros encarnados en cuerpos de gatos y gatos en cuerpos de perros. Aunque esto último, nunca lo he visto.

Si existe la transexualidad, ¿existirá la transespecialidad?

miércoles, 26 de febrero de 2014

Meditar, ese extraño mundo.

Muy buenas, mis queridos contertulios.

Hoy me voy a poner un poquito más íntima y espiritual (que no espirituosa), y vais a ver que lo mismo vosotros pecáis de lo mismo y meditáis sin daros cuenta, ¡qué cosas!

El otro día, conversando con una amiga, salió el tema de la meditación, más concretamente, de los actos simples y cotidianos que pueden inducirte a un estado de abstracción consciente, a un estar pero no estar, a un darse cuenta del mundo y dejarlo que gire mientras tú haces lo que tienes que hacer. A lo que significa concentrarse (con-centrarse o centrarte con-tigo; en este caso, yo lo entiendo así)

Le dije que quizá me marcara un post hilvanando ideas sobre este extensísimo tema del que, en absoluto soy experta, peor que me parece interesante. Así que espero que te guste, hermosa.

Actualmente se está poniendo de moda el "conectar con uno mismo", la meditación, y otras técnicas que nos permitan un auto-conocimiento mayor, aprender a respirar, a relajarse, a afrontar el mundo de otro modo más práctico y llevadero, y a concentrarse.
Como moda, hay quien se lo toma en serio y quien no, pero que prueba más gente y hay menos risita socarrona cuando se menciona el tema, sí; así que, si algo queda, algo hemos ganado.

No os voy a explicar todas y cada una de ellas porque no acabaría nunca, pero sí quería comentaros un par de cosas sobre la meditación muy básicas.
No os voy a dar técnicas, porque no soy especialista, pero sí he probado algunas cosillas y creo que lo mejor es que cada cual experimente por sí mismo.

Lo primero de todo, la meditación lo que busca, de base, es conectar contigo mismo a la vez que desconectas del mundo. Esto es y no es cierto.

Realmente, lo que se busca es un estado en el que, aunque eres consciente de lo que sucede alrededor, ésto no te distrae, tu pensamiento no se ve arrastrado por los sucesos externos. Sí, oyes, distingues, sientes, ..pero no te dejas llevar. Tu pensamiento vaga, pero no divaga.

Me explico:
Puede que escuches el canto de un pájaro y te guste, pero simplemente reconoces ese canto, lo que es, y la sensación que genera, pero tu pensamiento no "se conecta" para emitir opinión, no comienza enlazar ideas del tipo: "¡un pájaro! me gusta, es agradable, se nota que se acerca la primavera. Tengo ganas ya. Y de sol. Y de calorcito. La vecina tiene un pájaro, lo vi ayer. Pero no es este. Debe ser un engorro limpiar la jaula. Y vivir en la jaula, ..."
Es decir; no has desconectado del mundo porque estás en él, puedes darte cuenta de lo que sucede, pero ni influyes en él, ni dejas que te influya. Coexistís en el momento presente.
¿Vamos cogiendo la idea?

Para conseguir no dejarse llevar, hace falta técnica, y tiempo de práctica. Y no todas las técnicas le valen a todo el mundo, porque no todas las personas estamos en el mismo estado de nervios, ni tenemos la misma frecuencia de energía en el mismo momento, ni reaccionamos igual al mismo estímulo.

No es necesario colocarse en la posición del loto típica que vemos cuando ponemos "meditar" en imágenes de google.
Con que estemos en una posición cómoda y con la columna alineada, sobra (tumbados boca arriba, o sentados sin cruzar ni manos ni piernas en ambos casos)

Hay quien necesita mucho atrezzo: ropa blanca y suelta, incienso, música suave, una voz que le guíe,...
Bien es respetable, pero no te acostumbres, porque el día que te falte todo eso y necesites recargar baterías (porque este es un efecto secundario de meditar, que recargas energía), no vas a encontrar el camino.

Si quieres hacer una meditación pasiva, acostúmbrate a hacerlo con ropa cómoda, da igual el color; intenta no llevar zapatos, calcetines, cinturones, ni elásticos o joyas que aprieten o pesen. Recuerda que hay que fluir, y si sientes que algo molesta, no lo consigues.
Puedes ponerte música, pero es mejor escuchar el medio ambiente. El problema del ser humano de hoy es que se siente incómodo con su silencio y su propia presencia. El silencio es tu aliado, aún cuando lleve ruido ambiental.

Y escoge tu momento, sea el que sea, busca tu ritmo de respiración, y encuentra tu técnica.
La más simple es, simplemente, cerrar los ojos, y dejar que las ideas se vuelquen, no guiarlas. Como si vaciaras todo lo que contiene tu cabeza de golpe. Requiere paciencia y práctica, y habrá días en los que tendrás duda de si te ha servido de algo. De toda formas, no está de más que te documentes sobre el tema, preguntes a personas que practique, e incluso que pruebes, bien a través de las sugerencias de libros, vídeos, audio-vídeos y conocidos, e incluso que asistas a alguna sesión que hagan en algún centro de tu ciudad. Actualmente, si estás con los ojos abiertos, encuentras sesiones gratuitas y/o baratitas.

Hacer una meditación guiada también está muy bien, sobre todo cuando empiezas, porque te ayuda a concentrarte y a aprender técnicas de respiración y a discernir lo que te agrada de lo que no. Lo ideal es ir variando de guía, probar por ti mismo, y, en definitiva, buscar tu propio camino.
Además, siempre cabe que luego puedas preguntar a esa persona sobre dudas que te surjan para ir adentrándote en esta técnica, o abandonarla porque no te convenza en ese momento.
Ten en cuenta que esto no es cosa de dos días. Lleva tiempo conocerse, sobre todo cuando no lo has practicado en mucho tiempo, y las necesidades, ideas, y formas de conectar van variando según tu propia evolución personal.

También hay otro tipo de meditación, más activa, que puede ser desde girar frenéticamente (¿os suenan los derviches?), a un baile enérgico e instintivo, pasando por acciones simples y mecánicas que no requieren pensar en ella (dar cera, pulir cera, que decía el Señor Miyagi)
Fregar platos, limpiar cristales, pintar una vaya, coser, ...
Cualquier acto que requiera concentrarse en él, pero que permita evadirse de él.
Y funciona.

Sobre el tiempo necesario, mínimo 10 minutos al día, sobre todo cuando empiezas a experimentar con esta técnica para habituarte a ella e ir analizando sensaciones que te ayuden a orientarte hacia la forma de meditar más productiva y cómoda para ti.
Requiere una constancia, como cualquier entrenamiento, y 10 minutos, aunque sea antes de irte a dormir, los sacas.

No es condición sine qua non el hacerlo a diario, podéis saltaros algún día, o marcaros una frecuencia propia, pero conviene dedicarle, al menos 3 días a la semana.
Aunque, como te vas a encontrar fenomenal, verás que lo haces a diario, que es lo mejor cuando comienzas para crear el hábito.

Además, eso de darte un baño y relajarte, sin pensar conscientemente en nada también cuente, mira si puede ser placentera la meditación.

¿Beneficios? Muchos.
Prueba y descúbrelos. Merece la pena.

lunes, 24 de febrero de 2014

El antro

Llegué antes de la hora acordada. Ya desde fuera del garito algo me decía que no se convertiría en un lugar de visita habitual para mi.

Entré. Suelo de baldosa y mesas y sillas que bien podrían ser los donativos de familiares y vecinos que hubieran regalado a los dueños de aquél bar el mobiliario de sus terrazas de verano le daban un aspecto de montaje improvisado ai interior de un local que, sin duda, llevaba más de 2 años en pie.
Si ahora era así, ¿cómo habrían sido sus principios?¿Habría evolucionado desde su inauguración? Hay preguntas cuya respuesta es mejor no saber, ciertamente.

Fui al fondo de la sala. Tenía algo de mejor aspecto que la entrada y permitía controlar visualmente todos los escenarios posibles. Así vería llegar a mi acompañante antes de que él me viera a mi.

Fue inevitable notar el olor a fritanga y a cerveza rancia pegada a las lamas de madera de la pared, al humo de cigarros prohibidos en un local público (imagino que fruto de fiestas y reuniones privadas, ya que allí no había nadie fumando, ni ceniceros o colillas que delataran tal costumbre) Reconozco que en otra época no le daba tanta importancia a estos detalles. Todos hemos tomado cervezas en antros malolientes y llenos de humo ajeno (o propio), pero ahora sí me molestaba. Mucho.

Lo peor llegó al sentarme. Puedo entender el olor a alcohol revenido en un lugar en el que se sirve en horas intempestivas. Incluso puedo entenderlo en horas más normales cuando no ha habido tiempo a limpiar el local, pero ¿olor a pies?¿En serio? Sí, olía a pies. Y no es que tuvieran queso artesano allí, no, es que olía a pies, de los de andar, de los de persona. Un asco.
La tarde se me iba a hacer larga.

Por fin llegó mi cita:
- "¡Hola!¿Qué tal?¿Llevas mucho esperando?"
- "¡Una eternidad!¿Nos vamos?"
...

Su cara no tenía precio.
Mi pituitaria, tampoco lo tiene.

martes, 18 de febrero de 2014

Sueño Compartido (Rescate Fotolog)

Hacía mucho que no hacía un rescate, pero, el otro día, leyendo a Dina, me acordé de este post y me pareció que podría ser entretenido compartirlo.
Espero que lo disfrutéis.

Sueño compartido
Hoy dejamos de lado la rama drama (que suena como una canción de reagge) para tratar temas profundos y profanos como el misterioso arte de compartir la cama...para dormir.
Para lo otro, no solemos tener tantos peros.

Cuando una pareja decide irse a vivir juntos, una de los primeros temas a plantearse debería ser: ¿qué costumbres nocturnas (y/o noctámbulas) tiene mi partenaire?

He aquí un breve listado de posibles futuras fuentes de conflicto:

1.- Elegir el lado de la cama.
Hay gente muy maniática y, como los dos quieran dormir en el mismo lado, indefectiblemente, o uno cede, o se hace una de camas separadas.
Para mí, es de las manías más tontas, pero allá cada cual.

2.- Altura y uso/no uso de almohada.
Este punto tiene un arreglo fácil: almohadones individuales, que son más modernos, se visten mejor, y, si son de diferentes alturas (es decir, te has tenido que comprar dos juegos), por el día los dejas de adorno a modo de cojín.

3.- Taparse o no taparse, esa es la cuestión.
Si uno no soporta la manta en la cara y el otro no puede dormir sin desaparecer bajo el nórdico, mal apaño hay.
Igual que si uno es un friolero y el otro "la calores". Ese tema lo arreglaría que la temperatura corporal de uno y otro compensara la cantidad y composición de la ropa de cama.
Pero lo de taparse, me da que como no compren la talla extra size en sábanas para que, cuando uno se destape, al otro no se le congelen los riñones,...esto huele a camas separadas (otra vez)

4.- Uno es gallinita, que se acuesta temprano y se despierta al alba; y el otro es ave nocturna, que no ve la hora de acostarse y, la de levantarse, tampoco.
Si ambos tienen el sueño pesado, bien, porque no se despertarán el uno al otro cuando entren o salgan del lecho conyugal; pero si no es así, bronca diaria.

5.- Uno necesita silencio y oscuridad para dormir y el otro necesita luz y/o ruido de fondo.
Aquí a quien le suele tocar hacer el esfuerzo de colocarse antifaz y/o tapones es al "oscurantista". Pero si no los aguanta, o, simplemente, no le da la gana usarlos (que se adapte el otro, ¿no?), esto pasa a habitaciones, que no camas, separadas.

6.- Uno tiene el sueño ligero y el otro ronca como un trombón.
Misma solución que en el caso 5.

7.- Uno se despierta como si tuviera un subidón de speed y se hubiera tragado un loro, y el otro tiene un despertar lento y no soporta que le bombardeen con conversación a primera hora de la mañana.
Recomendación: vale que seas activo nada más levantarte, pero respeta al que no lo es tanto, que se pone agresivo y aguantarle así todo el día es más bien cansino; así que, no le hables más allá del "buenos días" hasta que veas que comienza a reaccionar.

8.- Sincronía sexual.
¿Esto es lo del polvo mañanero? Sí, esto es.
Lo del mañanero, nocturno según te acuestas o nocturno y alevoso que te despiertan para tal menester.
Tema peliagudo e importante. Aseguraos de que aquí sí compartís costumbres porque la frustración sexual dentro de la pareja suele conducir a buscar otra pareja que no te frustre.

Hay muchísimas más cuitas, que os invito a compartir si las sufrís, las habéis sufrido, o conocéis quien lo haya hecho: ¿qué es lo que no soportarías de tu compañero de cama?
Y lo de los gases ahorraroslo. Hay que trabajarselo un poco más.

Que paséis un feliz día y tengáis una descansada noche, solos o en compañía.

domingo, 16 de febrero de 2014

Post San Valentín

Ahora que ya comienzan a descolgar los corazones de los ventanales de comercios y restaurantes, y que algunos ya empiezan a notar la bajada de azúcar correspondiente a la sobredosis ingerida de chocolates y dulces varios por el día 14 de febrero, vamos a hacer un post relajado y reflexivo sobre San Valentín; pero no sobre si es comercial o no, si me gusta o no, si tengo pareja o no, si me gasto dinero o no, si es artificial o no, ...y otros muchos sí o no.
Vamos a analizar realidades y actitudes.

1.- San Valentín existe, te guste o no.
Esto es un hecho, te pongas como te pongas; así que, como díría el gran Jack Sparrow, filósofo de nuestro tiempo: "El problema no es el problema; el problema es tu actitud frente al problema".
Para los más espirituales, Osho dice "Cielo e infierno están en tu mente. Tú decides dónde ir".

Es decir; puedes amargarte, sea cual sea tu situación y lo que suceda a tu alrededor, disfrutarlo, o relajarte y no prestarle atención.
¡Ojo! que no prestarle atención no es decir "yo paso de San Valentín porque (añada todas las razones que quiera aquí) y me pongo las orejeras de burro como si no existiera."
Es asumir su existencia, lo que sucede alrededor y que no provoque de forma natural ni incomodidad ni un estado de felicidad inoculada.

Es 14 de febrero, es San Valentín, hay corazones en la calle, parejas que lo celebran, y otras que no, personas que lo disfrutan y otras que no. Y mañana es 15. Sin más.
¿Lo vamos cogiendo?

2.- Derivada de la anterior, por mucho que lo odies, no va a desaparecer. Por mucho que te empeñes en que los demás se comporten como tú quieras (que lo odien contigo, que no lo celebren, que luzcan la bandera anti-sistema, etc) no tienen por qué hacerlo. Es más, te pueden mandar al garete por aguafiestas.
Analiza por qué lo odias. Quizá es un cliché. Quizá si aceptas que existe y que hay más de una forma de vivir ese día,d ejes de consumir una energía fabulosa en algo inútil que sólo produce desgaste.

3.- Si estás solo o sola, puedes celebrarlo. No hace falta tener pareja para tener un bonito San Valentín, ni para estar enamorado. Puedes estar enamorado de la vida, quererte mucho y dedicarte ese día para ti. Porque sí, porque te lo mereces. Y, si no te lo mereces, da igual, tú te quieres y te aceptas como eres, y te lo regalas porque te quieres.
También se lo puedes dedicar a tus seres amados, porque el amor no tiene límites, ni fronteras, ni colores. Tu familia, tus amigos, tu vecina, tus animales, ...¿Por qué no desearles un bonito día?
El amor es grande y cabemos todos dentro.

4.- Celebrar San Valentín no significa estar más enamorado que el día 13 o el día 15 de febrero. Ni menos. Significa que lo celebras. Punto.
Las parejas aprovechan para acordarse de dedicarse un día, aunque sea porque el calendario les tire de las orejas y les diga que toca.
Esto debería ser así cada día, porque las relaciones son una carrera de fondo con sprints diarios, pero, a veces, se nos olvida. La inercia es muy mala.

No celebrarlo tampoco significa no estar enamorado. Hay muchas parejas que no le ven sentido a este día y pasa para ellos sin pena ni gloria. Genial si ellos tienen su día (o sus días) para dedicarse mimos extra.

5.- San Valentín es una fecha comercial. Sí, y no.
Es comercial porque, nos guste o no (y nos gusta, porque estamos constantemente buscando en qué gastar lo que no tenemos aún), vivimos en una sociedad consumista y el mercado está diseñado para que, al menos una vez al mes, haya una fecha en el calendario que nos "obligue" a pasar por caja.
Pero esto es relativo.

No hace falta gastarse un céntimo para hacer un buen regalo a tu ser querido:
Una sonrisa al despertar, un "buenos días" especial, un desayuno preparado con amor, un día de asueto en el que vamos a algún sitio que teníamos ganas de ir, un regalo hecho de forma artesanal, incluso una tarea atrasada que nos lleva echando en cara tiempo y que, por fin, acabamos, pueden ser un regalo especial y precioso.
Lo personal vale más. Demuestra a tu amado o amada que la conoces, o que no, pero que quieres hacerlo.

6.- Cupido no tiene la culpa de que tú seas torpe eligiendo pareja.
Nos enamoramos nosotros, y la relación la gestionamos nosotros.

Vuelvo al punto 1: si sufres, es porque eliges sufrir. El dolor es inevitable, y es un gran aliado, porque nos avisa de lo que va mal, física y anímicamente; pero el sufrimiento es opcional.

Menos "mecagoenelamor" y "Cupido debe morir", y más asumir las consecuencias de nuestros propios actos, pensamientos y palabras.

Normalmente, las que más entonan estas proclamas son los que más piden a gritos vivir un amor romántico. Lo que pasa que el romanticismo o la relación ideal no es lo mismo para todos y cuesta encontrar a alguien, no que juegue a lo mismo que tú, o que juegue a lo que tú quieres, sino que lleve un juego compatible con el tuyo, que acepte el tuyo y, sobre todo, que salgas de tu zona de confort y aceptes el suyo.

Porque el amor nos gusta, a todos. Sea de una forma o de otra, pero siempre está presente en nuestras vidas. Existe y existirá, tengamos o no fechas en el calendario que nos lo recuerden.

Así que, relajáos, disfrutad, celebrad o no, pero dejad tranquilos a quienes sí lo celebran. No os están insultando ni rebozando nada, están disfrutando de su día.
Tú decides si unirte o no a la fiesta.


miércoles, 5 de febrero de 2014

Extrañas circunstancias

Hace unos días (no recuerdo exactamente cuántos), nos llegaba la noticia de que un conocido actor moría en extrañas circunstancias.

No voy a entrar en quién era, ni en la noticia en sí; pero sí le voy a meter cuchillo a esta expresión: "extrañas circunstancias".

¿Por qué dicen los medios que alguien muere en "extrañas circunstancias" cada vez que hay drogas, sexo asociado a adulterio, prostitución o las dos cosas, suicidio, o una combinación de dos o más de ellas con resultado de muerte? No son extrañas, son poco oportunas, políticamente incorrectas, moralmente criticables, ...lo que se os ocurra, pero extrañas, lo que se dice extrañas, no.

¿Por qué no dicen directamente, por ejemplo, "Fulano de tal murió por sobredosis" directamente?
Pues os voy a decir por qué, desde mi punto de vista, claro está: porque "extrañas circunstancias"  genera más morbo que la verdad en crudo, aunque el entorno, el protagonista, y el resultado sean los mismos. Aunque sea tan de señora-que-se-tapa-la-boca-abierta-del-susto (o doble moral, que se gasta mucho) cualquiera de las dos opciones de noticia.

"Extrañas circunstancias" da lugar al debate, a que los defensores nieguen la verdad evidente, a que los detractores despedacen al difunto cual ave de rapiña insaciable, a que todos miremos para otro lado y esperemos la versión oficial, normalmente maquillada y suavizada, para tragárnosla íntegra sin emitir juicio propio, que está mal visto.

La noticia con la verdad en forma directa, cruda, sin condimento, vende menos.

lunes, 3 de febrero de 2014

Tengo cosas que hacer...

Esta expresión me trae de cabeza estos días: tener cosas que hacer.
Porque no es lo mismo tener cosas que hacer, que tener qué hacer.

Tener cosas que hacer conlleva obligatoriedad, tiempo límite, prisas, ausencia de disponer de todo tu caudal de tiempo para lo que te apetezca hacer, porque tienes algo pendiente que te ocupará parte de esos minutos, horas, días, semanas, ... que, te apetezca o no, debes hacer. Implica deuda, y las deudas no gustan.

Sin embargo tener qué hacer significa que tienes un entretenimiento, algo a lo que dedicas tu tiempo y tus recursos con ganas, ánimo, y hasta pasión; que te permite decidir si le dedicas más o menos esfuerzo, más o menos atención; si lo haces hoy, mañana, o el mes que viene. Es un extra, un superávit. Y el superávit mola (mazo, que diría el gran Camilo)

Últimamente esa frase, tengo cosas que hacer, resuena como una condena, como un yugo pesado, me hace reestructurar todo mi planning a cada momento con cosas que, si bien no me resultan molestas en sí, me tocan la moral por la obligación que conllevan y porque me hacen sentir, a veces, como el conejo de Alicia en el País de Las Maravillas, que el pobre vive en un sinvivir, venga correr y correr, y llegar siempre angustiado por hacerlo tarde.

Pero esto no es nuevo, así que sé que en breve estaré totalmente equilibrada y zen.
En unos días se me pasa y hasta les encuentro el gusto, porque les doy la vuelta y no son ellas las que me marcan el ritmo, sino que soy yo la que les hago bailar.


domingo, 2 de febrero de 2014

Vuelvo en 3,2,1...

Sé que os tengo abandonados, y también sé que no es la primera vez que abro un post con una frase de este estilo.

He estado muy liada, esos líos conllevan gasto extra de energía, que deriva en agotamiento, y en ansiedad por encontrar el lugar más cómodo para adoptar una posición horizontal y dormir a pierna suelta...hasta que el despertador ataque de nuevo.

Me pregunto si en otra vida fui un animalito de esos que hibernan. La verdad es que me parece una opción inteligente darse un descanso en los meses más difíciles de llevar y volver con el sistema cargado a tope...

Total, que me enredo en mis propios pensamientos, que ni tiempo ni energía he tenido para pasar por aquí a contaros cositas, entretenidas o no.

Me voy a tener que plantear el postear, como mínimo, una vez por semana, para que esto no se me desmande del todo. Aunque no quería seguir normas, a veces pueden ser útiles. No sé, ya veremos...

De momento, feliz tarde y que tengáis un buen domingo.
Vuelvo pronto, prometido.