lunes, 31 de marzo de 2014

La Piel, Bertolt Bretch

La piel, de no rozarla con la piel
se va agrietando.
Los labios, de no rozarlos con los labios,
se van secando.
Los ojos, de no cruzarlos con los ojos, 
se van cerrando.
El cuerpo, de no sentirlo con el cuerpo,
se va olvidando.
El alma, de no entregarla con el alma, 
se va muriendo 
(Bertolt Bretch)

Porque, a veces, un poco de poesía nos recuerda que vivir no es algo pasivo.


viernes, 28 de marzo de 2014

Let me entertain you...

Siempre me gustó de él esa semisonrisa sinvergüenza del que se sabe atractivo bajo una mirada intensa y traviesa. Me sigue gustando, de hecho.

Cada encuentro con él, cada roce casual, cada palabra oculta tras frases convencionales y aptas para todos los públicos hay todo un mundo por explorar.

La misma fuerza que me impulsa a esquivarle se equipara con mi deseo de dedicarle un Let Me entertain You al más puro estilo Robbie Williams, pero versión catwoman.

Entré en el despacho, me senté, y, mientras atendía mi solicitud y me retenía allí haciendo como que buscaba algo en su ordenador que, se supone, debía saber dónde estaba, puesto que era su ordenador, y no el de otra persona, hice un repaso visual del entorno.

Carteles, próximas convocatorias, un título menor en la pared, y, por fin, una foto familiar y un retrato de un niño pequeño. Su niño pequeño. Allí me paré.

Conocía el paisaje: Un hombre bien situado y atractivo, joven, al que le gusta gustar y sabe que gusta, casado con una chica políticamente correcta, lo suficientemente mona como para quedar bien en la foto, pero sin que resulte llamativa., al más puro estilo "vecina de al lado", que no estorbe, pero conjunte bien; y un niño pequeño del que, evidentemente, su padre estaba enamorado.

Eso era lo que me echaba para atrás. Ya había visto esta película, y los remakes, o están muy bien hechos y aportan algo nuevo y estimulante, o se quedan en mero intento.

Por fin consiguió encontrar mi pedido y, en cuanto lo tuve en la mano, salí a la velocidad del rayo de allí. Tenía mucha prisa y ninguna excusa para quedarme.

Pero Roobie me acompañó el resto del día.
Me encantan los hombres que hacen saltar este disco en mi gramola.


jueves, 27 de marzo de 2014

Sobre las etiquetas

No sé si os habéis dado cuenta, pero el la barra superior de menú ahora aparecen unas etiquetas.
He sido yo, no busquéis culpables.Me ha dado por intentar agrupar las entradas y en ello estamos.

No quiero que sean muchas, y por eso me está costado categorizarlas. Es más, con muchas entradas creo que he patinado un poco, pero espero ir afinando la puntería a base de ensayo-error.

Si echáis un vistazo y se os ocurren ejemplos concretos, estoy abierta a ideas (las ponga luego o no en marcha)


miércoles, 26 de marzo de 2014

...Sábado-sábado-domingo

Parece mentira que me siga sorprendiendo la facilidad que tienen algunas personas para comulgar con ruedas de molino, para eludir lo evidente y creer y defender a capa y espada lo que se les pone delante sólo porque "viene de arriba". Estoy por cogerme el ascensor y enviar mensajes desde allí, a ver si cuela.

Es como si, de repente, te dijeran que la semana es lunes-martes-miércoles-jueves-viernes-sábado-sábado-domingo. Amén.

Que sí, que más de uno firmaría por un par de sábados a la semana, pero es que en la semana sólo caben 7 días, y hay uno por jornada, no se clonan, por mucho sello institucional que lleven. Más, cuando esa duplicidad te perjudica.

Fijo que si les dijeran lunes-lunes-martes-miércoles-jueves-viernes-sábado-domingo protestaban más. Por detrás, al compañero de al lado, y con cuidado de no llevar el uniforme puesto, pero protestaban. Y fijo que iban a trabajar más obedientes que una oveja, que lo sé de buena tinta (y letra)

Pues eso, que la semana tiene 7 días. Y punto.
Y no hay sábado-sábado-domingo que valga.

lunes, 24 de marzo de 2014

Y lunes que fuera hoy!

Pues sí, ya es lunes. Hace rato, oiga.
Y casi se me pasa.

Si es que con esto de que se me han terminado las vacaciones hasta verano -que tampoco es ningún trauma-, que se quieren cepillar el Windows XP para incentivar la compra de equipos nuevos -y no me parece nada bien, para un sistema operativo que funciona más o menos en condiciones...-, que se ha muerto Suárez -que en paz descanse y mis condolencias a la familia, pero creo que es demasiado funeral 3 días dando la barrila en todos los medios-, que he estado migrañosa el fin de semana , y que me he levantado coja -nada como quitarse una contractura a última hora-, casi se me pasa que os dije que los lunes pasaría revista.

No tengo nada especial que contaros hoy, pero me apetecía saludaros y desearos un buen comienzo de semana. Si os portáis bien, lo mismo hasta publico antes del próximo lunes algo más sustancioso que esto.

Que tengáis un buen resto de lunes y feliz semana.

lunes, 17 de marzo de 2014

Los lunes al blog

Parece que publico de lunes a lunes, y tiro porque me toca.

No está mal un lunes para publicar, ahora que lo pienso. ¿Por qué no? Hay mucha gente que los odia, pero a mi me gustan.

Así que, probablemente, a partir de ahora habrá post los lunes y, si me acuerdo/me apetece/me inspiro... publico cualquier otro día más en la semana, pues eso que nos llevamos de extra.
No es una promesa en firme, pero sí una propuesta off the record.

Respecto al juego de palabras y la imagen, digamos que las circunstancias personales se conectan un poco con estar repanchingado al sol sin nada que hacer: esta semana estoy de vacaciones y estoy aprovechando los ratitos de buen tiempo para hacer la fotosíntesis en cualquier sitio tranquilito, con o sin compañía, con o sin cervecita (0,0 of course) en la mano.

No espero cambiar demasiado de color, pero me gusta ese calorcito que hay en las estaciones medias, que templa el cuerpo y reconforta sin derretir hasta las piedras, como sucede en verano.

Pues eso, que me voy a buscar un cojín para enroscarme como un gato al sol. Que tengáis buen lunes.

lunes, 10 de marzo de 2014

Como un campo azul de margaritas

Fue una tarde improductiva tras un día pesado.
A veces pasa.

Quieres hacer tantas cosas...y pretendes que todas salgan bien, claro. Pero no siempre el mundo gira a la velocidad que tú deseas.

Tras muchos paseos, recados, y compras a medias que te dejan el post-it mental de volver a buscar lo que te falta próximamente, decidí ir a por unas velas.

Y escogí, de entre dos establecimientos, ir al que me suponía un mayor esfuerzo físico por ser el más lejano desde mi ubicación, y por encontrarme bastante cansada a última hora de la tarde, o casi primera de la noche. Es que la primera tienda me parece un caos, y la segunda me entretiene. Aún en el extraño caso de que no tuvieran lo que yo quería, seguro que me despejaba. Y, con suerte, me encontraría con mi amiga.

Entré y fui directamente a la estantería donde se encontraban colocaditas las velas, los inciensos, quemadores, y recipientes bonitos, variados y coloridos de cristal para colocar dichas velas.

Escogí 3 colores. Con el último, como no me convencía, arrugué el morro mientras pensaba mentalmente que prefería otro color. Naranja. Lo busqué, y lo encontré, y mi gesto cambió de nuevo y se tornó feliz.

Cuando me levanté, me di cuenta de que mi - a veces-  marcada gestualidad no había pasado desapercibida. Vi a mi amiga en el mostrador, asomada divertida para ver la escena. La saludé con la sonrisa del que se ve pillado in fraganti y ella me devolvió el mismo saludo sonriente que sustituye a la frase "yo lo sé, tú lo sabes, no vamos a hablar del tema".

Sin más, me acerqué a pagar, y me topé con una manicura que lucía un perfecto color cobalto con una inmensa margarita central. No me esperaba encontrarme algo tan colorista en ella, pero fue como llegar a casa y dejar los nubarrones fuera.

P.D.- La manicura no es mía, la foto está sacada de Google Images.