lunes, 19 de mayo de 2014

Hasta pronto, Sara

Me estaba contando hacia dónde se dirigían sus pasos, su nueva vida. Dónde iba a vivir ahora, a quienes había conocido, qué tenía que hacer en los próximos días, ...todo ello entre risas, nervios, ilusión, y, quizá, algo de nostalgia. Pero una nostalgia alegre.
Era algo por lo que había trabajado duro, algo que se merecía, y yo estoy segura de que le irá genial, porque es una ganadora nata.

Tiene ese halo de grandeza que a veces descubrimos en personas cercanas y hasta nos cuesta entender que lo vemos, porque tener esa suerte de conocer a alguien así es un regalo. Es algo que creemos que sólo les pasa a otros; pero no, a veces también tienes suerte y te toca algo así. A ti. Y das las gracias por ello.

Siempre fue grande, y lo es. Y lo seguirá siendo. Aunque creo que nunca se ha dado cuenta de ello, y parte de esa grandeza reside en la sencillez que suelen tener estas personas grandes, que hacen que nuestro mundo sea mejor.

Me contagiaba su entusiasmo por esas puertas que se le abrían, por esa nueva energía, por esa vida que le cambiaba de la noche a la mañana, que comenzaba de nuevo, que cambiaba de ciclo, y me acordé de cuando se cruzaron nuestros caminos. Hacía ya tiempo, desde luego. Tiempo, edades, y etapas varias nos habían ido moldeando, pero siempre encontramos un nexo que nos mantiene unidas.

Hasta pronto, Sara, iré a verte.
Te deseo suerte, alegría, y éxito. Sé que lo tendrás, porque te lo mereces.

2 comentarios:

  1. Qué bonita despedida ("hasta luego", mejor dicho)
    La frase de la imagen es preciosa también.
    BESOS!

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