domingo, 11 de mayo de 2014

Yipi Ka Yei, gilipollas

Colocar una palabrota en un título puede dar muy mala imagen, lo sé, pero a veces hay que sacar lo que te apetece decir, tal como te apetece soltarlo. Y, aunque la traducción de Mother Fucker es Hijoputa, a mi me apetece más Gilipollas.

Esto es como lo de té o café, pues elegimos gilipollas.

Tras unos días de situaciones que no han sido molestas, pero que me han patinado bastante, hoy me apetece enfundarme en el papel de John McClane, que reparte tiros y leña con mucho arte. Es más, lo mismo me hago un maratón de La Jungla de Cristal, que lo tengo pendiente hace tiempo.

Y es que, por muy zen que seas, por muy templado que sea tu carácter, de vez en cuando, hacer un corte de mangas y mandar a alguien a buscar la olla de oro tras el arcoiris -por no decir a hacer gárgaras-, es lo que mejor sienta. Es un ejercicio básico de descompresión y creo que hasta equilibrante.

No nos engañemos, todo tiene un límite.

6 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo, una cosa es ser zen y otra tragárselo todo...de vez en cuando hay que fogar y dejar las cosas en su sitio, de paso.
    BESOS!

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    1. Es una cuestión de salud. Las emociones que se enquistan, crean enfermedades :P

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  2. No te lo guardes. Ciertamente, cuando hay que desahogarse... hay que desahogarse, aunque a alguien le moleste.
    Besos.

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    1. Es que si no lo sueltas, el que se queda molesto eres tú; y, al no poner límite, cada vez te irán molestando más ;)

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  3. Dí que si, niña... que si hay que insultar se insulta... que coño... que hay mucho tontolaba suelto... y, como decía mi ex, al que es un joputa hay que decírselo :)

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    1. Generalmente, el joputa sabe que lo es, más bien se le dice para que se entere de que le has descubierto.
      Besos!

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