lunes, 14 de julio de 2014

Guante de seda

- "Conmigo estarás más segura, pero sin mi llegarás más lejos. Lo sabes."
- "Lo sé".

Fue la despedida más corta y menos dolorosa de mi vida. Una de las más predecibles, una de las más esperadas, una de las más dulces, y la que más cariño guardaba en tan pocas palabras, resumiendo tantos años, tantas cosas.

Sería a la que menos rencor le guardaría, a la que menos chanzas le sacaría. Y la que recordaré con más cariño, probablemente.

Podría decirse que era una bofetada en guante de seda; pero no se puede llamar bofetada a lo que resulta ser una caricia, a algo que es necesario, y que, en realidad, te da la oportunidad de avanzar más allá del egoísmo propio y ajeno.

6 comentarios:

  1. Hay decisiones que duelen, pero de las que luego nos alegramos.
    Una especie de "quien bien te quiere te hará llorar" mucho más suave y cívico de lo que el refrán puede llegar a justificar a veces.
    BESOS!

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    1. Creo que, más que decisiones, hay momentos ineludibles ;)

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  2. que difícil es decir las palabras adecuadas en el momento preciso... y cuando se consigue, aunque de momento duela, su recuerdo siempre arranca una tierna sonrisa

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  3. Digamos que más que decirlas, es curioso escuchar tu propio pensamiento en la voz del otro ;)
    Besos!

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  4. Ese tipo de rupturas son las que, a priori, escuecen pero a la larga se agradecen.

    Un abrazo!

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    1. Yo creo que, cuando llegan a ser tan obvias, ni escuecen.

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