lunes, 25 de agosto de 2014

Va de series, Vol. 4: Smash, Criadas y Malvadas, Mujeres desesperadas, y El Cuerpo Del Delito

Hoy toca hablar de series. Hace mucho que no os propongo ninguna y tenía ya ganas, así que vamos a ello.

Son series en las que hay muchas mujeres protagonistas, y algunos personajes masculinos muy interesantes; pero, sobre todo, son series que, por una cosa o por otra, a mi me han enganchado y me han hecho pasar muy buenos ratos.

Smash:
2012-2013.
2 Temporadas.
Finalizada.

Esta serie la he descubierto este verano y ha sido toda una revelación para mi.
Se trata de un drama musical cuya trata gira en torno a la producción de un musicla para Broadway basado en la vida de Marilyn Monroe.

En principio podéis pensar que es "más de lo mismo", yo también lo hice, pero no es así. Capítulo a capítulo, te vas enamorando de los personajes, eliges a tu Marilyn entre las dos aspirantes al puesto, cuya elección tiene muchos altibajos y una gran riqueza a nivel de evolución de personajes, sobre todo en uno que no os diré, pero que es mi favorita entre las dos, y que me ha hecho conocer un poco más sobre este sex symbol de los años 50, aún actual, y aún desconocida en muchos aspectos.

Yo no era especialmente fan de Marilyn hasta que me encontré con...mi "Marilyn" y me convirtió.

En la producción tenemos el sello de Steven Spielberg y, como uno de los personajes de rancio abolengo, pero que a mi me parece uno de los pesos pesados del cine del siglo XX, a Anjelica Houston, con un papel muy interesante.

Me quedo con una frase que un personaje dice en un momento de la trama sobre ella: "Nadie ha conseguido pararla desde los 70".
Para mi, es un guiño a la actriz más que a su personaje.

Criadas y Malvadas (Devious Maids):
2013
2 Temporadas (de momento)

Podría decirse que es un Spin Off -Off The Record de Mujeres Desesperadas, ya que tenemos a Eva Longoria como una de las productoras ejecutivas principales que, recordemos, era una de las protagonistas de la serie antes mencionada, y Marc Cherry, creador de la misma.

Es más, mientras Mujeres Desesperadas se basaba en las peripecias de 5 mujeres (o más, pero 4 principales con 1 extra que variaba según temporada) que vivían en un barrio residencial y que tenían una posición más o menos acomodada, Criadas y Malvadas es una trama que narra las aventuras y desventuras de 5 mujeres de origen latino que trabajan como parte del servicio de señoras y señores acaudalados de Beverly Hills.
Digamos que es otra vuelta de tuerca, pero que resulta muy divertida, pese a que en las 2 temporadas que, de momento, existen, hay un crimen principal subyacente que se irá resolviendo a lo largo de los episodios, y en el que, por supuesto, y de forma más o menos directa, las protagonistas están implicadas.
Otra coincidencia más con Mujeres Desesperadas.

Os la recomiendo, porque es muy ligera y hay personajes que son realmente interesantes.

Mujeres Desesperadas (Desperate Wives):
2004 - 2012
8 temporadas
Finalizada.

Me cuesta creer que haya alguien que no haya visto o, al menos, conozca esta serie por referencias, pero, por si acaso, os la introduzco brevemente, porque sobre ella hay ríos de tinta y legiones de fans.

Es una trama que combina el drama y la comedia a partes iguales y que nos narra cómo es la vida en un barrio residencial, donde nada esconde tanto como una sonrisa, a través de 4 de sus vecinas, amigas entre sí, y de las relaciones que mantienen con sus maridos, amantes, otras vecinas, etc.

La acción comienza en el funeral de una de las vecinas y amiga de las 4 protagonistas. Se ha suicidado, y nadie entiende el motivo, salvo su siniestro viudo.
Poco a poco, se irá descubriendo quién era realmente este personaje y qué pasado escondía, aclarando la presencia de otros personajes en la trama, que se irá complicando más y más.

Hay celos, traiciones, mentiras, verdades ocultas, justicias injustas e injusticias necesarias, pero, sobre todo, es una serie con la que no te aburres porque, pese a que cada personaje es fiel a sí mismo, va evolucionando y tomando decisiones, mostrando facetas que no nos podríamos imaginar, en muchas ocasiones, que podrían darse.

Me resulta muy difícil resumiros este pedazo de serie que, simplemente, tenéis que ver.
Y punto.

El Cuerpo Del Delito (Body Of Proof):
2011 - 2013
3 temporadas.
Finalizada.

Otro seudo-Spin Off de Mujeres Desesperadas debido a que la protagonista de esta serie (Dana Delany), y fue uno de los personajes principales de la anterior a partir de la 5º temporada (si no recuerdo mal)

En esta ocasión, encarna a una neurocirujana que se pasa a la medicina forense del departamento de policía, debido a una lesión que le provocó un accidente y que la convierte en un riesgo para pacientes vivos.

Junto con sus compañeros, ayudará a resolver crímenes, y nos hará partícipes de su peculiar forma de ver la vida.
Yo no entiendo cómo una forense se pone unos Leboutin nuevos para ir a levantar un cadáver, pero, para ella, es lo más normal. Siempre va pulcra e impecable, tiene gustos caros, es irreverente, no sabe jugar en equipo, y cree que siempre tiene la razón.

Podría ser un personaje bastante insoportable de no ser porque, gracias a sus compañeros, se va humanizando. Aquí destaco, sobre todo, la labor de su compañero de fatigas, Peter, quien le ayudará, sobre todo, a tratar con su hija adolescente, y a crear una buena relación entre ellas.

No es, ni de lejos, tan buena como la anterior, pero es una serie entretenida.

Espero que os gusten mis propuestas, y que me hagáis alguna vosotros.
Hasta la próxima!

lunes, 18 de agosto de 2014

Cielo blanco

Llevamos 4 días con el cielo blanco. Nublado, le dicen.
Ni llueve, ni deja de hacer calor, aunque la temperatura ha bajado algo, y se agradece.

Este techado de aire libre genera una luz especial, que atonta, y que te invita a la ensoñación. Incluso puede generar nostalgia. Lo que no es capaz de infundir es energía, ganas de hacer cosas. Es una luz que sestea, y que te hace dormitar sin terminar de cerrar el trato con Morfeo.

Lo bueno que tiene es que, si eres capaz de centrarte en tu propia burbuja, puede ser muy productivo. Es como un otoño anticipado, o un verano que se fue antes de que el calendario le pida cuentas. Pero no es otoño, no quiero que sea otoño ya. No tan pronto. Me gusta el otoño, pero cuando toca, y ahora no toca. O no debería tocar.

No me gustan demasiado los cielos blancos en agosto, los prefiero de un azul brillante que hagan juego con el agua del mar.

jueves, 7 de agosto de 2014

Feliz No-Cumpleaños

Ayer se cumplió un año desde el nacimiento de este blog, y tenía pensado hacer un post con algunas reflexiones sobre lo que ha sido este año para este pequeño espacio, mis impresiones, mis expectativas, y unas cuantas cositas más que suelen hacerse en este tipo de balances, pero blogger dijo que no. Que no era día de pensar y de ponerse espeso, así que me fui a la playa.

Llegué sobre las 7 de la tarde y estaba aún abarrotada de gente. Éramos mico y mona y aún así nos costó encontrar un hueco para nuestras toallas, pero, como si hubiera habido una espantada, hayamos un claro en la arena. Pero un claro de los de verdad, de esos de forma circular y con las toallas de los vecinos creando esa forma, mirando hacia el centro de ese círculo de límite invisible. Y, como buena diva, si hay un foco, es para mi, así que, allá que plantamos el campamento en un segundo.

Según colocaba la toalla, mi acompañante me advirtió de la presencia d algo que iba a pisar. Resultó ser un mechero clipper decorado con una de esas máscaras del Día de Difuntos tan populares en México, y que,personalmente, me parecen fascinantes, así que, lo guardé en la bolsa. Primero, por higiene. Si yo me podía haber hecho daño, mejor retirarlo y echarlo en un contenedor después. Segundo, porque me gustó. Me parece bonito. Hay quien recoge conchas. Yo ayer recogí un mechero. Ya veremos qué pasa con él.
No funciona, como era de esperar, pero si encuentro con qué cargarlo, lo mismo lo relleno, a ver qué pasa.

Me pegué un bañito, corto, pero agradable. El agua no estaba especialmente caliente, ni siquiera tibia (me da un ascazo tremendo la sensación de bañarme en sopa en la playa), así que ese frescor me encantó y me relajó. Y el solecito nos secó el cuerpo sin prisa, sin pausa, y sin agobios.

Subimos a casa dando un paseo y, al llegar a nuestro portal nos dimos cuenta de que, quien dijo llevar llaves no las llevaba (y eso que le pregunté antes de salir de casa si las tenía en la bolsa seguro), y yo tampoco porque confié en su palabra más que en mi instinto, que me decía que no estaban donde debían estar (mal hecho, porque el instinto es más certero que la intención ajena, y, además, yo siempre llevo llaves. Siempre)

Total, que nos quedaba llamar a quien tenía una copia de mis llaves, pero no llevábamos móviles. Ir a la playa con el móvil es no desconectar, y a la playa se va a desconectar, sobre todo, si eres un adulto y vas un par de horas nada más. Vamos, desde mi punto de vista, oiga.

¿Y quién podía hacernos el favor? Daba la casualidad de que no había ni un solo vecino en el edificio, así que recurrimos a la buena fe de los comerciantes adyacentes donde solemos comprar. Eran las 20:55 horas. Digamos que nos va la emoción del último minuto.

Sólo estaba abierto el bazar chino, la tienda de telefonía móvil, y un supermercado.
Recurrimos al supermercado. Uno de los jefes nos conoce desde hace más de 20 años, así que nos cedió el teléfono, llamé a mi hermana, que sufrió un ataque de risa tal que le tuvo que pasar el teléfono a mi cuñado para darle el recado, y en 20 minutos se presentaron los dos en casa.

¿Conclusiones?
La vida puede sorprenderte para bien, si se lo permites. Lo que podría haber sido un momento de estrés se convirtió en una preciosa cadena de favores, y en una sesión familiar, relajada y amena, de cena y peli.
¿Se puede pedir más para un cumpleaños, MizonaB?Yo creo que no.

domingo, 3 de agosto de 2014

El canto de la chicharra.

A la cigarra siempre la hemos llamado chicharra en mi casa. No sé si por una particular forma del lenguaje de la zona, o porque aparecen con el calor más sofocante.
Quizá también porque, en general, el sonido de su canto le suele resultar molesto a la mayoría de las personas que conozco.

Es como un rascado rápido, rítmico, persistente, que llega a convertirse en una especie de zumbido que lo invade todo, que se vuelve uniforme, y que, cuando desaparece, genera una súbita sensación de descanso.

Sin embargo, a mi me gusta ese canto. No siempre lo oigo, las cigarras no siempre están. Algunas especies son anuales, pero otras no. Y, donde vivo, no es común escucharlas. Por eso, cuando nos premian con su sonido, me producen una sensación de cercanía inmediata, de calor abotargado, de reposo obligado, de siestas en las que todos duermen mientras yo vago por campos de trigo tostado al sol con los ojos abiertos.

Es un alto en el camino, es como si generaran un estado alterado de conciencia. De mi conciencia.
Un estado en el que vuelvo a Castilla, a pasear por pueblos modestos y caminos de tierra, a jugar a hurtadillas intentando no perturbar el descanso de los adultos, a encontrar pequeños tesoros ofrecidos por la naturaleza, como una piedra curiosa, una amapola en medio de un bloque de cemento, o un gato con una mancha curiosa, a última hora de la tarde, antes del baño y posterior cena.

Otras veces, vuelvo a estar tendida sobre ese torso fuerte y generoso que tanto adoro, siempre presto, coronado por una sonrisa perfecta y amigable, confiable y confiada, bajo la mirada de un semidios hecho carne que, aún de vez en cuando, tiene a bien visitarme y regalarme momentos de calor, amor e intimidad sin pretensiones.

La chicharra anuncia renacimiento. Tú no podrías tener mejor heraldo.