lunes, 18 de agosto de 2014

Cielo blanco

Llevamos 4 días con el cielo blanco. Nublado, le dicen.
Ni llueve, ni deja de hacer calor, aunque la temperatura ha bajado algo, y se agradece.

Este techado de aire libre genera una luz especial, que atonta, y que te invita a la ensoñación. Incluso puede generar nostalgia. Lo que no es capaz de infundir es energía, ganas de hacer cosas. Es una luz que sestea, y que te hace dormitar sin terminar de cerrar el trato con Morfeo.

Lo bueno que tiene es que, si eres capaz de centrarte en tu propia burbuja, puede ser muy productivo. Es como un otoño anticipado, o un verano que se fue antes de que el calendario le pida cuentas. Pero no es otoño, no quiero que sea otoño ya. No tan pronto. Me gusta el otoño, pero cuando toca, y ahora no toca. O no debería tocar.

No me gustan demasiado los cielos blancos en agosto, los prefiero de un azul brillante que hagan juego con el agua del mar.

4 comentarios:

  1. Ya verás como este año vamos a tener verano hasta noviembre.

    Por qué no me manda las entradas por correo si ya estoy subscrita?????

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    1. No sé yo...
      Otoño, tal vez, pero verano, me da que ya se fué con la tormenta del día 15 (pásate por el 2º post de mi blog y me entenderás)

      Lo de la suscripción, ni idea. Ya sabes que blogger tiene su propio ritmo. Prueba a desuscribirte y suscribirte de nuevo, a ver si así reacciona y te llegan.
      Besotes, guapa!

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  2. A mi si es un día fresquito, me maravilla...lo malo es el verano sin verano que estamos teniendo!
    Un besazo!

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    1. Un día, sí, 4 seguidos y con esta luz de otoño, ya no me gusta tanto.
      Besotes!!

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