sábado, 3 de enero de 2015

Vuelve el amor

Lo primero de todo, Feliz año 2015, y todas esas cosas que nos pasamos diciendo hasta, más o menos, agosto.

Eliminado el protocolo, me paso por aquí para saludaros, para preguntaros por esas fiestas, por este mes largo que me he tomado de vacaciones en el blog, y que tanto necesitaba.

Diciembre ha sido complicado para mi por varias cuestiones, pero una en especial fue la que más energía me ha consumido y más me ha tocado la moral. En fechas de tocar la pandereta, ya se sabe.

Durante el puente, mi cámara de fotos decidió pasar a mejor vida...para ella. A mi me abocó al abismo del vacío de imagen y al monazo que siente un turista japonés sin su tecnología a mano. No soy japonesa, pero algún gen mío debe serlo, porque es ver un aparatito de estos y quedarme medio hipnotizada. Vicios tontos que pilla una.

El caso es que me tuve que comprar otra de urgencia, y tardo en llegar una semana. Y el mono alcanzando el nivel de orangután, por tamaño, y por rojo (de ansiedad) Y la cámara no era lo que esperaba, y tuve que devolverla. Y otra semana más. Y el orangután pasó a gorila. Y me harté, y me fui a un lugar de gente que no es tonta, y me compré la que me hizo ojitos desde su perfil en internet. Y llegó el amor. Me abracé a ella, y no la soltaba ni para ir al baño. ¿Tenéis esa imagen del niño pequeño con su oso de peluche por toda la casa, la calle, el coche, el avión, el desierto de Arizona,...? Lo mismo, pero con una adulta y una cámara.
Y las aguas volvieron a su cauce, volví a dormir del tirón, ya no me levantaba cabreada y ansiosa, y hasta tuve ganas de nuevo de escribir.

Puede que sea exagerado, pero es que mi relación con mi cámara es algo muy personal. Y un poco raro, lo sé. Pero me da igual. Ella me ama, yo la adoro, y somos felices.
Ya os invitaré a la boda (de alguien, le decís que váis de mi parte)

4 comentarios:

  1. A mi me pasa lo mismito con el móvil. Tengo que llevarlo a reparar y solo de pensarlo me entra la ansiedad. Que haré yo si él? En fin, me alegra tu nueva relación y espero que seáis muy felices tu cámara y tu.
    Besos

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    1. Gracias, guapa. Aún nos estamos conociendo, pero la cosa va bien.
      Suerte con el móvil!!
      Besotes.

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  2. Alguna vez que he estado apunto de tener algún accidente con la mía me ha dado un principio de pitango (vocablo granadino equivalente a los 7 males o algo así que he adoptado porque se adapta perfectamente a mi tendencia a la hipérbole jajaja). Me alegro de que finalmente hayas encontrado al amor camaril de tu vida.
    BESOS!

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    1. Conozco el término, y me hace gracia porque siempre me viene la imagen mental de Pitingo (un abrazo, majete), jajaja!
      Eso de amor camaril aún está por ver, pero que la cosa promete, sí.
      Besotes!

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