viernes, 7 de agosto de 2015

Espejismos

Llevaba prisa. Llevaba mucha prisa.
El día comenzaba pronto, y tenía que llegar a tiempo al aeropuerto para facturar.

Me fastidia el hecho de tener que correr y llegar con tanta antelación para, después, estar esperando casi dos horas antes de poder emprender el viaje. Pero así funcionan los aeropuertos, y el contenido de mi maleta no podía ir en el equipaje de mano.

Tras desayunar y ducharme, hice un alarde de campeona de tetris organizando mis enseres, y bajé al vestíbulo.

-"Ha llegado su coche, señorita Marín"- me informó la sonriente recepcionista.
"Esta es nueva", pensé yo. Era la primera vez que coincidía con ella.

Salí decidida a la calle, con esa ceguera que padecemos cuando nos adelantamos al tiempo y vamos planificando mentalmente nuestros pasos. Cuando fijé la vista en el vehículo que me esperaba, me quedé parada en seco.

No me lo podía creer. Creo que mi piel se puso blanca en el momento, y que se me cortó hasta la respiración. ¿Cómo podía haber dos personas tan iguales?¿Por qué, después de tanto tiempo, tenía que venir la vida a darme una bofetada y recordármelo? ¡Estaba fuera de mi vida!¡Yo le había echado!

Cogí aire, le entregué mi maleta al chófer casi sin mirarle a la cara, y entré en el coche.

Me preguntó a qué parte del aeropuerto iba. Intenté explicárselo con mi oxidado nivel de francés, pero él fue más rápido que yo, y, aunque me dijo que hablaba un poquito de español, su habilidad con mi idioma era más fluida que la mía con el suyo, cosa que agradecí.

"No me hagas sentir cómoda, por favor", le rogaba para mis adentros, mientras nos comunicábamos a través de unos ojos que se reflejaban en el retrovisor. "No le vas a volver a ver, tranquila, no hay peligro", me decía otra parte de mi.

Pero esa otra parte se equivocaba, y mucho. Esa no sería la última vez que me encontraría con Paul, sino la primera.

2 comentarios:

  1. Ay Dios, qué intriga!! Me imagino un millón de motivos por los cuales se conocen.... y nada me gustaría más que saber cual és.
    Besos

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    1. Paciencia, quizá un día lo r tome y te lo cuente.

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