martes, 4 de agosto de 2015

París. Despertares.

Me gusta París.

No me gustó la primera vez que estuve en esta ciudad. Me pareció fría, impersonal, gris, con más cemento del que contiene alma, con demasiadas personas pisoteándola, creyendo conocerla sólo por haber leído sobre ella, por tener clichés por creencias inamovibles cual guías de viajero, sabiendo más que nadie sobre este lugar.

¿Esto es todo? - Pensé.

Me decepciónó. Como decepcionan las personas si sólo te quedas con un detalle, o con lo que te cuentan sobre ella, sin haber cruzado una palabra propia, o habiendo intercambiado sólo un saludo en una recepción.

Sin embargo, más adelante pude conocerla mejor, verla desde otro punto de vista, escuchar sus silencios, dejar de enjuiciar, y creer entender algo mejor sus latidos.

Es una ciudad con un espíritu longevo, que se tuvo que hacer dura para sobrevivir, y cubrirse de cierta superficialidad y distancia por el mismo motivo, pero que guarda memorias y sensibilidad.
París guarda mucho dolor, pero sigue siendo hermosa.

"Como tú" - me sorprendió él.
"Como yo"- me desperté yo.


1 comentarios:

  1. Me pasó algo parecido con Lisboa, pero en días le doy otra oportunidad. Creo que fueron más mis ojos, que la ciudad.
    Un besazo!

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