domingo, 26 de febrero de 2017

Y si mañana te vas, ¿qué?

Este fin de semana me las prometía muy felices. Por fin 3 días de poder descansar y relajarme tras 4 meses de estrés y obligaciones por motivos varios.
Pues no, el viernes empezó la cosa de médicos, y los dos días restantes, de reposo.

No ha sido nada, sólo un susto con mala pinta que me tuvo de médico en médico, y sin saber si tendría que pasar por el hospital a hacerme alguna prueba más, y en caso de que no estuviera mal, incluso ingresarme.

Total, que esperando resultados aún en el consultorio tras las primeras pruebas, me dió por darle vueltas a que no me apetecía nada pasarme el día en el hospital, y mucho menos ingresarme, que allí no hacía nada, que en mi casa estaba muy bien, que mis gatas me echaban de menos, que había rayitos de sol en la terraza, y series y conversaciones con amigos y familia por descubrir.
Que no, que si me tenían que hacer algo, que me llamaran, y yo me acercaba, así ahorran una cama y yo aprovecho mi vida donde quiero estar, con quien quiero hacerlo, y de la forma que más disfruto. A mi manera.

Y mi cabecita fue un poco más allá, al sempiterno tema de lo bobos que somos el 90% del tiempo, y lo poco que aprovechamos nuestra vida, dejando la cabeza metida en un ordenador o un móvil, o la tele, en vez de disfrutar del momento en directo, de lo tangible, de lo simple, de lo que realmente te llena.

Que sí, que obligaciones tenemos todos, pero cuando la Parca llama a la puerta, da igual que no tengas los informes listos. Sin embargo, sí echarás de menos esos 5 minutos más con tus seres queridos haciendo nada, sólo estando juntos.

No fue nada. Sólo un golpe de realidad.

2 comentarios:

  1. Me alegro de que sólo fuera eso.
    Y sí,hay que tener muy presente la fragilidad de la vida para vivirla con toda su intensidad.
    Un besazo!

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    1. Un susto lo tiene cualquiera. Lástima que haga falta un coscorrón para reaccionar.
      Besos!

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