miércoles, 22 de marzo de 2017

¿Qué me pasa, doctor?

Algo está cambiando.
Por más que lo niegue, por más que lo disimule o intente evitarlo, está ahí.
No sé exactamente qué es, pero ya lo he vivido otras veces.

Es extrañeza ante tu propia vida, momentos de desidia ante tus hobbies que ahora te pesan como una hora extra de trabajo al final de la jornada, la inmersión en el tiempo mientras atiendes a otras cosas que antes pasabas por alto.

Aparecen pequeños destellos que te van marcando el camino, pero que aún no ves, porque no lo quieres ver. Porque el que seguías te gusta, aún te gusta, y sabes que, en algún momento, dar el salto a ese nuevo sendero puede apartarte del que ya conoces y quieres seguir conociendo.

Y da miedo. No por lo nuevo desconocido, sino porque aún no estás preparada para decir adiós a una vida que ya se ha terminado, aunque tú no lo sepas, porque sigues viviendo en luz de lejanas estrellas, y algunas se apagaron hace años, aunque siga llegando su reflejo y engañe a nuestro entender del tiempo.

Pero tu alma es sabia, ya ha preparado la maleta, ya te está esperando para cuando quieras acompañarla, que no será muy tarde, porque de la sombra tampoco te puedes alejar eternamente, va pegada a tus pies.

Sabe que todo está en orden, que el equilibrio continua, con uno, dos, o siete caminos por delante, antiguos o nuevos, combinados, con travesías entre ellos, con nuevos atajos que te hagan desembocar en lugares conocidos antaño, o que se alejen para siempre de forma definitiva.
Ya no estás ahí. No debes estar ahí. No necesitas estar ahí.
Te has convertido en espectadora de la película de tu antigua vida, pero te sientes la protagonista de la que lucha por surgir, aún sin renunciar a tu viejo papel.

No puedes parar al tiempo, él siempre gana. La rueda sigue girando, y tú con ella.
Falta poco, muy poco. Celebra cada minuto, te está preparando para una nueva fase.

4 comentarios:

  1. Me dejas con las carnes abiertas.
    Un besazo!

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  2. La vida tiene muchas etapas. A veces pasamos de una a otra casi sin darnos cuenta y otras veces el cambio resulta algo traumático. Pero como bien dices, el alma es sabia y es quien nos guía de etapa a etapa. Fíate de tu alma.
    Besos.

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    Respuestas
    1. Yo creo que la vida tiene muchas vidas, y se mezclan.
      El alma siempre sabe dónde va.
      Un abrazo!

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